RENOVACIÓN
DE LA BIBLIOTECA
Mientras
maestros y estudiantes recargaban sus energías y motivaciones durante las
vacaciones de Semana Santa para retornar con fuerza abrumadora a finalizar el
semestre académico, la Biblioteca sufría también del mismo anhelo y hacía su
conversión cuaresmal para fortalecer su compromiso como pilar esencial de las
funciones sustantivas de la Universidad.
A
iniciativa e instigación de Rectoría, la Biblioteca se vio invadida de mano
generosa, fuerte y competente para remodelarla en un lapso record de tiempo muy
breve. Y aunque el espacio físico no se amplió, su nuevo rostro quedó seductor
con su nuevo look y sus innovadoras estrategias de acogida, todo ello bajo el
diseño y supervisión del Catedrático de nuestra Universidad, el Arquitecto José
Luis Pliego Cortés.
En
logística cronometrada entre bibliotecarias y una marabunta de universitarios,
lo primero en emigrar fue el almacén de libros que casi se triplicó en espacio.
Llegó la estantería nueva y al recorrerse los libros se les dio espacio para
que respiren, pues demasiado apretados estaban ya.
Ambas
salas de lectura se fusionaron en un espacio donde las potencias se sumaron
para multiplicar las opciones de estancia. El primer impacto a la vista fue la
renovación y el aumento de computadoras que se multiplicaron por cuatro y de 12
pasaron a 45 en filas que, como sirenas silenciosas, incitan a adentrarse en el
turbulento mundo de la navegación académica.

Pero
para quienes prefieren la concentración de la mente en la profundidad de su
espíritu, doble barrera de silencio les ofrece la Biblioteca con tres cubículos
aislados y dentro de cada uno de ellos ocho espacios, protegidos de toda
comunicación. Bien ventilados e iluminados, ofrecen la oportunidad para que el
usuario se desconecte de la realidad del tiempo y éste transcurra en silenciosa
dilación. Para las vistas jóvenes que requieren de 200 lúmenes y las más
cansadas que suplican por 400, estos cubículos individuales ofrecen 430
lúmenes. Además cada espacio individual ofrece una toma de corriente eléctrica
para enchufar la laptops y navegar así por el Internet inalámbrico.

Si
en equipo han de trabajar, cubículos han de necesitar y ahí están tres de
ellos, abiertos para acoger hasta ocho inquilinos máximo cada uno. Pero si
revistas deseas hojear, sillones has de añorar y ahí están también 12 de ellos,
amplios, blandos, suaves y cómodos para que no tengas dificultad en hundirte
largamente en venturosas lecturas.

En
resumen de 78 espacios para usuarios brincamos hasta 103 posibilidades con la
renovación, ofreciendo 4 modalidades de estancia en la Biblioteca junto con la
renovación y el paso de 12 a 45 computadoras.
¿Pero
de que servirían todas estas instalaciones si lo esencial faltara? Al Internet
puedes incursionar ya dentro de extensas y serias bases de datos arbitradas:
académicas, seleccionadas, filtradas, indexadas y actualizadas cada quince días.
A un acervo ya rebosante en los anaqueles, los maestros se han apresurado en
añadir más de 300 volúmenes actualizados y unas 50 películas, a un ritmo que
pronto volverá a saturar nuestro almacén de libros. A la par va el incremento
mensual de nuestra filmoteca para que puedas disfrutar de documentales y
películas tanto en el campus de tu Alma Mater como en el seno de tu Familia.

Lo
que no pudimos renovar porque siempre van más delante que las expectativas, más
disponibles que la atención que se pueda necesitar, más afables que el trato
que se pueda esperar, son nuestras bibliotecarias siempre creativas para
atender a cada usuario con un trato preferencial y personalizado.

En
conclusión, todo está listo, sólo falta el toque final, el ingrediente
principal, el huésped añorado que eres Tú, ¡te
esperamos!
